MUJER Y LITERATURA
Feb 23rd, 2007 por admin
“Desgraciadamente a partir de las diversas historias de la literatura (generalmente escritas asimismo por historiadores o críticos varones) que nos han llegado, podemos saber que han sido los hombres quienes se han dedicado a trabajarla con mayor continuidad que las mujeres, pero esto no se debe a procesos genéticos laberínticos, sino simplemente a las circunstancias de la vida social, a lo que diversas teóricas feministas denominan la sociedad paterial , o lo que denomina Jacques Derrida como falogocentrismo .
Es el medio, el contexto donde se desarrolla la creatividad literaria, y las taras y tabúes de una sociedad patriarcal, que no han permitido el ingreso de más escritoras a la denominada “historia de la literatura universal” y la reproducción de la especie la tabla principal que ha tapiado esa entrada. Esta es la posición que algunas teóricas sostienen cuando dicen que
“Deducir del ’silencio’ de las grandes mayorías de mujeres en las letras una ‘carencia’ en el deseo, ha sido tan sólo una de las falencias a que han conducido algunos enfoques en los que las condiciones sociales de reproducción de la especie y otras prácticas femeninas han sido desconocidas”. (Oyarzún, 1993:46).
A la mujer se la relegó desde siempre a la esfera de lo doméstico y lo intrascendente, es decir, a ese hortus clausus de lo casero-sin-importancia como lo denomina Susana Reisz (Reisz, 1991:132). Mientras que la gloria, la fama y la eternidad parecían el destino natural del hombre inteligente y virtuoso, el cuidado de la procreación de la especie, es decir, la maternidad en su relación más primaria y elemental, clasificaban a la mujer como quien debía dedicarse a los hijos y su entorno: el hogar. Las fronteras entre lo público y lo privado se construyeron a partir de las diferencias sexuales. Por lo tanto, todo lo extraño o trascendente, inclusive la propia idea de trascendencia, estaba marcada por la ideología falogocéntrica. Estando la trascendencia vinculado con el espacio de lo público, el espacio masculino por antonomasia, a la mujer sólo podía corresponderla la intrascendencia”.
Fragmento de “Escribir como mujer de Rocío Silva Santisteban
El cuerpo y la literatura de mujeres de Roció S. Santisteban en
http://www.modemmujer.org/docs/11.275.htm
AUDIO (0:40) : FRUTAS E INSECTOS Poema de y por Macky Corbalan
( ver referencias en MACKY CORBALAN).
